lunes, 6 de septiembre de 2010

EL “TARIFAZO” DEL AGUA EN AVILÉS.

Hace unos meses, en el debate sobre la gestión del agua que se producía en el Pleno Municipal, la Alcaldesa, Pilar Varela, afirmaba: “ No digamos mentiras de que el agua va a subir, ya hemos dicho por activa y por pasiva que no”, por su parte su socio en el contubernio privatizador, el portavoz del PP Constantino Álvarez, se columpiaba aún más: “La propuesta garantiza a los ciudadanos que el agua no va a subir más que el IPC, incluso que puede bajar”.

Según ambos decían, los miembros de la Plataforma “Agua Pública” éramos unos mentirosos que habíamos recogido 21.093 firmas en contra de la privatización y en demanda de un Referéndum, engañando a los avilesinos con premisas falsas, como la de que el recibo del agua iba a subir.

Las suyas eran promesas kleenex, de usar y tirar. El “tarifazo” aplicado en el recibo del agua que afecta a comerciantes, hosteleros, despachos y oficinas lo demuestra. Es un autentico atraco elevar el consumo mínimo -el que se paga aunque no se abra el grifo- en más de un 500%, pasando de 9’177 a 48’192 euros; o incrementar cerca de un 40%, el precio del metro cúbico adicional.

Una vez más, el que hace la Ley, hace la trampa. Otra vez nos toman a los avilesinos por tontos, justifican ahora el “tarifazo”, alegando que tan sólo se trata de una corrección de errores en la facturación. La realidad es muy otra: ¿Habrá mayor error, o mayor atropello que, por ejemplo, obligar a una frutería que sólo consume 3 metros cúbicos de agua, a que pague 51?

En tiempos de grave crisis económica, la subida va a ser muy negativa para este importante sector de la economía local. Nada tiene de erróneo, bonificar el precio del agua que consumen autónomos y pequeñas empresas, es más, en momentos tan difíciles, hacerlo debería ser obligado. El Gobierno de España, lo hace aplicando la Tarifa Eléctrica Reducida a muchas empresas, como ArcelorMittal.

Lo que ocurre realmente es que, hasta ahora el agua era un bien público que se facturaba en beneficio del conjunto de la sociedad avilesina y ahora en manos privadas se ha convertido en un negocio, en una mercancía más, de la que hay que sacar el mayor beneficio posible. La subida actual, sólo es un anticipo de lo que, después de las elecciones municipales, nos ocurrirá al conjunto de la ciudadanía.

Mientras los avilesinos estamos indefensos, abandonados por nuestros políticos en manos de una voraz empresa multinacional catalana, que además actúa en un mercado artificial y cautivo en el que no existe escape posible, al no existir la libre competencia. ¿Porque hay concejales que anteponen los intereses de una empresa a los de los ciudadanos que les votamos?.

Menudo fiasco de oposición. Menudo fiasco de Alcaldesa de izquierda; primero privatiza el agua, y después exprime a los débiles (comerciantes y hosteleros locales) para engordar los beneficios de los poderosos (Aguas de Barcelona). Resumiendo: práctica el socialismo, pero al revés…

Avilés no es un negocio, los avilesinos somos ciudadanos, no clientes. Unos políticos que no cumplen su palabra, no deberían tener futuro. Espero que por fin escarmentemos y que las elecciones municipales de Mayo, sirvan para algo más que para decidir si nos engaña y nos mete la mano en el bolsillo, un alcalde del PSOE o uno del PP.

Alejandro Cueli
Comisión agua pública.

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