sábado, 4 de abril de 2009

Carta de la Fundación Nueva Cultura del Agua.

2 de abril de 2009

Queridos amigos de la Plataforma en Defensa de la Gestión Pública del Agua de Avilés:

Quiero transmitiros el apoyo de la Fundación Nueva Cultura del Agua a vuestra movilización en Defensa de la Gestión Pública del Agua. Hay razones técnicas, económicas, sociales y políticas para ello.

Sintetizando lo que expusimos y discutimos hace unos días aquí mismo en Avilés, desde nuestra experiencia técnica sobre este tema, podemos aseguraros lo siguiente:

1º) Existen múltiples ejemplos de gestión pública muy eficiente, especialmente en países europeos como el nuestro. Y existen abundantes fracasos de la privatización. Por tanto, no se puede identificar privatización con buena gestión.

2º) La privatización no introduce el estímulo de la competencia: La necesidad de usar una única red de distribución impone una fuerte rigidez al mercado, de manera que sólo se compite por el contrato, estableciéndose luego un monopolio natural de largo plazo sin competencia.

3º) El dominio de muy pocas compañías transnacionales en el mercado reduce los pretendidos beneficios de una competencia apenas existente incluso en la fase de contrato.

4º) El poder de las compañías frente a la debilidad financiera de las instituciones públicas locales favorece el fenómeno conocido como “compra del regulador”. En estos casos, la corrupción no es, desgraciadamente, una excepción sino un problema estructural.

5º) El derecho de confidencialidad que tienen las compañías privadas crea opacidad y dificulta el control ciudadano, aún contando con instituciones reguladoras.

6º) El sector privado está interesado en la gestión de los servicios, pero no en hacer inversiones de largo plazo.

7º) Los acuerdos público-privados o empresas mixtas (como se plantea en Avilés) reducen el nivel de competencia real: incluso en los casos en que se mantiene la mayoría pública en la propiedad, se entrega el control de la gestión a la compañía transnacional, que tiende a bloquear la competencia en mercados de inputs secundarios (mantenimiento, tecnología, contratas, etc.), en los que se genera buena parte del negocio.

8º) El llamado libre mercado, que en el caso del abastecimiento de agua no existe, no es la herramienta adecuada para gestionar valores sociales y ambientales, ni por supuesto los derechos de las generaciones futuras.

9º) La privatización tiende a degradar los derechos ciudadanos a derechos del consumidor. Por el contrario, existen modelos tarifarios, herramientas de indicadores de buena gestión, etc. que pueden ayudar a modernizar la gestión pública, induciendo elementos de competencia, racionalidad y flexibilidad económica, sin necesidad de privatizar.

10º) La cuestión del agua es de tal envergadura y trascendencia que requiere un amplio debate en el conjunto de la sociedad, más allá de las discusiones que puedan suscitarse en despachos, ayuntamientos o parlamentos. Privatizar un servicio tan vital impone compromisos trascendentales de largo plazo, por lo que deben garantizarse amplios procesos de debate ciudadano que culminen, como vosotros reclamáis en Avilés, en UN REFERÉNDUM.

Un saludo cordial y solidario.

Leandro del Moral

Presidente de la Fundación Nueva Cultura del Agua


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